jueves, 19 de julio de 2012

Cinco motivos por los que se equivocan...

.....recortando.
Primero: No se aplican con la economía funcionando, por lo que aún hundirán más el consumo. El gobierno se limita a subir los ingresos por que no puede con los gastos sin preguntarse si los ingresos se pueden subir (subir los tipos impositivos sólo subirá los ingresos si hay más consumo, más renta, menos desempleo).

Segundo: El gobierno se ha perdido centrado en lo financiero. El coste de la deuda, el coste del déficit...algo que no pueden dominar, por que lo que no puede ser es que la moneda sea única, pero las deudas sean soberanas, o dicho de otro modo. Para recibir dinero se obtiene todo del mismo saco, pero para pagarlo te atienes a tus circunstancias económicas. Urge un Banco Central real, unas emisiones únicas de deuda o eurobonos y un dejarse de mirarse al ombligo de Alemania y Francia. Y sino quieren ajo y agua y fuera del euro. Nos está costando demasiado estar dentro.

Tercero: Se están aplicando los recortes contra los que menos culpa tienen, funcionarios y clase media, o consumidores. Debería enfatizarse en el fraude fiscal, la economía sumergida (que encima detrae del sistema de salud y pensiones dinero no sólo de Hacienda) , la promoción industrial innovadora (la industria es el bastión que levanta un país por sí sólo) las grandes fortunas, la evasión, los paraísos fiscales, las posiciones a corto en bolsa, las bolsas enormes de fraude....y encima suben el IVA, que sólo provocará más fraude.

Cuatro: Siguen teniendo tan mala comunicación como cuando el 11-M. El PP no sabe explicarse y parece un padre pegando puñetazos en la mesa. Esto le supondrá perder las próximas elecciones aunque esté haciendo un programa calcadito del que hubiera hecho el PSOE (o cualquier otro) de estar en el poder sumiso a las órdenes de la UE.

Cinco: O empezamos a cuestionar bien, seriamente, la Unión Monetaria imperfecta del Euro o nos veremos abocados a ser un lander alemán pobre en un futuro. No defendemos lo nuestro sino que como no casa con Europa, lo destruímos. A ver si empezamos a pensar primero en nosotros, como hacen "ellos".

martes, 27 de marzo de 2012

Gestión , Dirección y Política

De mi experiencia laboral (más de ocho empresas en veintidós años de trabajo) que ha sido fruto de las múltiples reformas laborales y de una necesaria movilidad geográfica y a veces movilidad a secas, para buscar algo mejor, extraje una experiencia que espero no repetir y que calca la forma en cómo el actual gobierno está gestionando la situación política y económica.
Todo trabajo de dirección en una empresa conlleva unas tareas de gestión, a nadie se le escapa que normalmente directivos muy competentes fracasan a medio plazo por que son nefastos gestores y su labor en esta faceta viene normalmente cubierta por mandos intermedios que se dedican a la gestión y que apoyan al directivo. Es cierto que hay que delegar, pero hay funciones de gestión que el directivo no debe descuidar o de lo contrario su estilo directivo acaba siendo criticado por los mandos intermedios que han de seguir sus directrices. Frases como "cada vez que entra un papel en su mesa desaparece" o " No sabe ni cómo funciona la fotocopiadora" por fortuna "No tiene ni idea de informática", los smartphones y las propias necesidades directivas la van desterrando.
Podríamos decir que todo trabajo directivo conlleva unos trabajos de gestión y unas tareas de dirección. Se tiende a menospreciar la gestión por considerarla "inferior" o propia de trabajos de tipo operativo, pero la realidad es que el directivo debe saber manejar los datos que los mandos le presentan y luego una vez analizados decidir. Esto es gestionar y para llegar a estos datos hay unas tareas que hacer aunque los mandos le hayan presentado los pulcros reportes o informes sobre su mesa.
Normalmente la contratación de un directivo, como la de un político, se produce tras un caos organizativo o directivo en la empresa. Nadie se suele marchar de un trabajo por propia voluntad y más en tiempos difíciles cuando es muy complicado encontrar trabajo en el mercado. Resumiendo y en lenguaje de la calle podría decirse que a todos los niveles cuando se contrata a alguien hay un marrón (trabajo ingente oculto, unas veces imprescindible y otras innecesario que nadie desea hacer) escondido que resolver, papeles pendientes, una gestión mal realizada, una mala inercia de la organización o un pufo insalvable, las menos de las veces, afortunadamente. 
La atención de esta anomalía requiere mucha gestión por parte del directivo, las más de las veces una reubicación de los puestos de la empresa y el análisis y asunción de nuevas inercias y modos de hacer. Muchos directivos intermedios que son contratados ven aquí hasta qué punto se les considera en la compañía, en función de hasta dónde les dejan organizar una inercia que ya venía de años y que ellos con la enorme capacidad que permite venir de fuera para ver el mal descubren e intentan atajar.
Este trabajo de gestión tiene un enorme riesgo y es que para que salga adelante requiere la atención del directivo al cien por cien y muchas veces esto supone dejar de lado las funciones directivas. En organizaciones bien estructuradas y dimensionadas esto no suele suponer un problema, por que las funciones están definidas y la estanqueidad interdepartamental impide que los problemas de un departamento se trasladen a otros. Pero en organizaciones pequeñas donde las cargas de trabajo son grandes y los recursos escasos esto no es así. 
En política el paralelismo es enorme. El político que llega normalmente debe arreglar el caos o los problemas creados a su juicio por los que se han ido. En tiempos de crisis esto es manifiesto y cuando tanto los que se van como los que llegan exhiben una mediocridad apabullante aún es mayor. Este es tristemente el caso actual de España.
Hoy día los políticos nacionales están centrados en la gestión. No dirigen. Está dirigiendo (¿Se pueden dirigir uniformemente bajo una moneda común y un mercado único 27 países tan dispares?)  el Gran Hermano en el que se ha convertido la Comisión Europea y el Consejo, están dirigiendo Angela Merkel y Nicolás Sarkozy, el dúo Merkozy.  Y lo que es peor, en un momento que somos dependientes totalmente del crédito externo, dirigen también "los mercados" que es lo mismo que decir que tienen la sartén del dinero por el mango y vigilan estrechamente nuestra gestión.
El actual gobierno como en el caso del pusilánime directivo que llega a una compañía está excesivamente centrado en rehacer la casa, arreglar los papeles y saber con qué cuenta. Pero ha descuidado la faceta directiva. No ha dado ningún golpe sobre la mesa, salvo una tímida reforma laboral que no va a servir de nada, no ha renovado todavía a casi cien días de mandato a muchísimos cuadros medios. No ha definido políticas. No ha legislado sobre renovación democrática salvo una tímida ley de transparencia que tampoco servirá para nada. Ha sobrevalorado a un candidato amortizado en unas elecciones locales que daba por ganadas, debido no a su candidato o a su haber sino al pasivo de EREs y fondos de reptiles que tenía el gobierno saliente...que ya no saldrá. Ha vuelto a confiar su triunfo en la ineptitud del contrario y no en sus propias actitudes. 
El pueblo desafortunadamente no valora lo suficiente a un gobierno que gestiona pero no manda. No valora la debilidad. El único órdago del gobierno ha sido decir que no tendríamos un déficit a fin de año de seis décimas por debajo de lo que le marcaban desde la UE. Endéudate razonablemente y paga tus préstamos puntualmente y todos dirán de tí que eres un buen pagador.

lunes, 26 de marzo de 2012

Vuelta a la TV abierta

Recientemente se está dando un fenómeno en España único en el mundo. Los canales de televisión en abierto se pueblan de canales temáticos y no generalistas. No es de extrañar que el primero en romper la baraja fue Disney Channel, tras el éxito arrollador de ClanTV,  dejando de ser premium en las plataformas de pago (Canal+, R, Telecable, Ono...) para pasar a emitirse en abierto. Tras él llegó MTV, lejos ya del modelo musical y más parecida a un reality 24/7 que a sus míticos orígenes. Antena 3 vió el futuro y lanzó Nova y Neox, con gran éxito en este último, el cual esperó repetir en 2011 con Nitro. Telecinco lanzó a finales de 2011 Energy...todos ellos orientados a públicos target. Neox supuso un viento de aire fresco donde exponer series como "Skins", "Modern Family" o incluso series directamente migradas de la web. 
Hace dos meses Discovery Networks lanzó "Discovery Max", una fórmula de refrito de los mejores documentales de acción de la casa, como "Ultimo superviviente" "Cómo se hace" o "Chop Shop", "Tuneados Urbanos", "SuperBikes"....por cierto con pocos anuncios y con un gran éxito de audiencia.
Ahora a finales de mes llega "Paramount Channel"...24 horas de cine. ¿Qué está pasando? El fenómeno es sencillo de explicar y claro.
Como ya hicieran con el cine en los ochenta las "majors" del cine y la TV se les escapa enormes cantidades de dinero en la distribución. Hacerse con las mejores salas de cine ha sido fácil, en una época de grandes inversiones y mayores costes, aunque eso lo ha pagado el espectador, a 9 euros la entrada....
Con la TV, el fenómeno en España es parecido. Un abono básico de TV de pago cuesta veinte euros para arriba al mes, siempre sin HD que se paga aparte, y con la necesidad de contratar servicios adicionales. Encima el precio no es estable y antes de pasar un año o dos siempre te lo suben o cambian los canales que puedes ver. Esto también lo sufre el proveedor de contenidos. Y cuál ha sido su estrategia: Muy sencilla, dar el salto a la TDT, cuyos canales generalistas sangran producto de una ley obsoleta y de un proceso de fusión mediática de grupos arruinados. 
Como dicen por ahí, sentémonos, con palomitas y disfrutemos de la pelea mientras dure...son malos tiempos para la TV de pago, que se lo digan a StarmaxHD.

viernes, 10 de febrero de 2012

Televisión en España: De pocos a muchos y vuelta a los mismos

En los albores de 1982 los hogares catalanes podían disfrutar por primera vez de una televisión completamente en su lengua. Era la TV3, que permitió llevar la lengua catalana plenamente a todos los rincones de Cataluña. Poco a poco fueron naciendo en España nuevas televisiones a raíz de la "ley de terceros canales"...Madrid, Euskadi, Andalucía...nadie se quiso quedar sin televisión. Incluso cuando ya era dudosamente rentable y suponía un enorme gasto para el erario público Murcia, Asturias, Castilla y León y Aragón se sumaron a la carrera. No se podía ser una autonomía sin televisión. 
A la par la Ley de Televisión Privada de 1984 posibilitó las emisiones de TV privadas. Nacieron tres canales: Telecinco, Antena 3 y Canal +, éste último codificado en casi toda su programación a imagen de su hermano francés. Atrás habían quedado aquéllos intentos de emitir TV en España desde el exterior, como el fracasado Canal 10, de un amigo de Calviño (exdirector de RTVE en la etapa de gobierno del PSOE de 1982 a 1996). Los comienzos de la TV privada auguraban más canales y Antonio Asensio (Grupo Zeta) también aspiró al suyo quedándose al final con Antena 3...mientras los italianos de Mediaset ya vieron que esto no era Italia, donde por aquél entonces había una total anarquía televisiva de cientos de canales locales. 
Los españoles creíamos que teníamos ante nosotros aquélla ansiada imagen que estábamos hartos de ver en el cine: una televisión con decenas de canales y un universo de diversión, cultura y entretenimiento. 
Las exigencias del regulador, la ley y lo dificil que es en España emprender cualquier negocio acabaron con las televisiones locales prácticamente de facto, quedando tan sólo las sostenidas con fondos públicos a mayor gloria del gobernante...
El modelo norteamericano de pequeñas estaciones locales asociadas a grandes cadenas nacionales quedaba muy lejos desde el primer momento por imperativo legal: las cadenas privadas serían nacionales y los tiempos de emisión local serían muy reducidos o inexistentes. Antena 3 hizo un tímido intento de emitir noticieros locales en algunas autonomías, pero el "experimento" quedó desechado. Estuvimos casi veinte años con el modelo de tres canales privados, uno autonómico o dos...o tres... y la RTVE de toda la vida.
En 2005 esa maravilla que es (era, ya superado por el h.264 y el MPEG4) el MPEG2 que nos había traído con el siglo el DVD, nos trajo la Televisión Digital Terrestre. Probadamente eficaz ya vía satélite una adaptación de la norma DVB nos llevaría a tener cincuenta o más canales en cualquier sitio, con calidad digital y "contenidos interactivos" (todavía por ver, tanto los TV que los incorporan de serie tipo mhp como los canales que los portan.) 
Mediante una ley mal hecha y a trompicones y otra vez sin ningún afán de integrar cadenas que ya existían a nivel local nace la T.D.T. .... por fin íbamos a tener cincuenta o más canales sin dejarnos más de cincuenta euros en una suscripción de cable o satélite. 
Salieron canales como setas, sobre todo por que con una argucia de la ley y aprovechando un mega de los multiplex camuflado como "servicio interactivo", los canales se dedicaban a alquilarlo a empresas fantasma de teleastros, concursos fraudulentos 902 y chats sexys de madrugada. Toda una fauna.Nació la Sexta a mayor gloria del amigo con (como no) canal codificado de fútbol de regalo....mientras los que ya no eran tan amigos deshacían el Canal + abierto para crear Cuatro....Así hemos estado cinco años, no había mes que no naciera un canal nuevo.
Localia de El Pais, Vocento (con la 10) y el Mundo (tórpemente con Veo) intentaron crear cadenas locales con información local y ámbitos regionales. se asociación con periódicos y prensa local... intentaron incluso la intervención semipública....pero ni por esas. Todas cayeron. Incluso las televisiones municipales (ahora legales) por falta de fondos cayeron. La última el 31 de enero TMV (la popular TeleRita de Valencia)  deja a veinte trabajadores en la calle, las autonómicas malviven con presupuestos millonarios y deudas mil millonarias impagables a la espera agónica de una ley que les permita mutar al sector privado. 
Un regalo del anterior gobierno a las demás televisiones ha permitido a RTVE emitir sin anuncios, lo cual ha redundado en televisión de calidad, pero a costa de un ERE y aún así añadiendo 1.000 millones más al gasto público anual. Telecinco se ha hecho con canales que eran de otros (Cuatro y su multiplex) dando lugar a clones de sí mismo. Lo mismo ha hecho Antena 3 con algo más de pericia - al menos sus emisiones son más variadas y con Neox aún consigue algo de audiencia jóven-  haciéndose también con la Sexta y sus multiplex.
Resumiendo: Después de treinta años casi de TV privada en España hemos vuelto donde estábamos: RTVE y sus dos canales, uno autonómico agónico, dos privados.......eso sí, hoy día tienes cincuenta canales, aunque la programación sólo salga de los mismos, la pluralidad está garantizada....dijo un político con el advenimiento de la TDT.



sábado, 23 de julio de 2011

Gorrillas

Desde mediados de los noventa en Sevilla ya existían los "gorrillas": Tomaron su nombre de la gorra que lucían para mitigar la canícula hispalense. Esos amables señores (y señoras según el caso) que a cambio de una moneda nos cuidaban el coche de los amigos de lo ajeno. Esto que era una anécdota de la capital sevillana, donde les pusieron gorra de plato y chaleco reflectante, pasó a ser una norma en Valencia, sí la Valencia moderna del S.XXI de Rita Barberá...y del Madrid de corazonada del Sr. Gallardón. Menos frecuente en Barcelona, donde el civismo ciudadano ha evitado esta lacra y poco frecuente en otras ciudadades españolas "menos rentables". 
En los años dos mil nuestras ciudades y ayuntamientos se modernizaron por la vía de cobrarnos también por aparcar el vehículo, sacrosanto templo de la tributación donde se agolpan los más variopintos impuestos. Debe ser que tener un vehículo supone ser un potentado en estos tiempos en los que cada vez es más necesario para vivir y trabajar el uso del mismo y a su vez es más frecuente por las autoridades exprimir fiscalmente al contribuyente por su tenencia y uso.
La implantación masiva de la O.R.A. (ordenación reguladora de aparcamiento) hizo pensar- inútilmente- que en las áreas de zona azul no habría "gorrillas". Qué ilusos. Además de pagar el aparcamiento azul hay que pagar la "tasa" impuesta por estos auténticos chantajeadores. La chapa rallada o un faro roto puede ser el resultado de no pagar el  I.RA. (Impuesto Revolucionario de Aparcamiento).
La vuelta de tuerca está en los "gorrillas legales" impuestos por las propias intituciones para lograr evitar que se peleen en plena calle por el territorio.
¿Qué han hecho los ayuntamientos-de uno y otro signo- para evitarlo? Unos "legalizarlos" dándoles un uniforme y unos tickets y otros ilegalizarlos sin éxito, considerándo que "regulan el tráfico" actividad reservada a la policía local. Pero en suma nada de nada.
La verdadera realidad social que hay detrás de estos sujetos es la que hace que en realidad los ayuntamientos sigan la doctrina lampedusiana de cambiarlo todo para que todo siga igual.
Los "gorrillas" las más de las veces están formados por colectivos marginales como drogadictos, sin-techo y cada vez más simples parados o sin-papeles necesitados. Regularlos y controlarlos supondría simplemente que habría que dotar más comedores sociales, centros sanitarios de atención drogodependiente, centros de inserción social, en cambio mantenerlos en la calle y "dejarlos ejercer" la mendicidad encubierta permite que subsistan sin cometer robos, intimidación o males mayores y ahorra en tiempos de crisis enormes cantidades de dinero a los servicios sociales de los esquilmados consistorios.
Además son tan disciplinados como la otra lacra que suponen los top-manta y que afectan a los tenderos que pagan impuestos de un establecimiento permanente o a los ambulantes de los mercadillos , tan sólo hay que hacer aparecer a la policía por el sitio para que desaparezcan. A cambio de que los ciudadanos soporten la molestia que comportan y les den el ansiado euro, por el cual vienen algunos de ellos a percibir más dinero que trabajando legalmente.

martes, 12 de julio de 2011

De financieros, políticos, empresarios...y "animal spirits"

En la actual crisis muchas discusiones en la red han cargado las tintas contra los financieros: economistas en la cúspide de las más importantes empresas y de los más prestigiosos bancos que han contribuido a que la crisis haya llegado de repente y haya sido más dura. Se ha llegado a decir que la Economía no es una ciencia, se les ha llegado a comparar con iluminados del tarot o de la cartomancia. Se ha dicho que predicen lo que ya ha ocurrido.
Es bien cierto que la Economía como ciencia no tiene los postulados de las demás ciencias, pues como ya dijera Adam Smith en "La Riqueza de las Naciones" de 1776, la economía ha de contar con los "animal spirits", o sea los deseos y voluntades de los actores humanos en la economía, que obviamente no toman decisiones racionales en todo momento. Esto le ha venido como anillo al dedo a ciertos gobiernos que lo han utilizado para culpar a "los mercados", pero que en el fondo lo que destapa es su propia ineficacia a la hora de afrontar los problemas de la economía.
Centrándonos en el dilema que culpa a los financieros de todos los males de la crisis vamos a centrarnos en su origen. El origen de la crisis fruto de la enorme burbuja inmobiliaria norteamericana y de los paquetes de hipotecas "basura" viene marcado por las grandes industrias financieras que se encuentran muy por encima de los bancos y los grupos de presión. Son las que realizan las grandes operaciones y el ejemplo más palmario es la extinta Lehman Brothers. LB empezó con la expansión del mercado del café, el algodón y el negocio ferroviario durante la segunda mitad del siglo XIX...y siguió con los activos reales hasta los años setenta, cuando fundó el más importante banco de inversión norteamericano. Ya tuvo dificultades en los ochenta y por fin en 2007 quebró. La política de invertir en derivados financieros fue su ruina. Pero la ruina no fue causada por los cientos de miles de analistas financieros que trabajaban para la firma. La ruina la causaron sus ejecutivos tal cual el informe del FBI sobre la caída reza accuses top Lehman executives of manipulating Lehman's balance sheet, auditor Ernst & Young of potential malpractice and top regulators of inaction even as the firm failed multiple tests to assess (...se acusa a los ejecutivos de Lehman de manipular el balance, al auditor Ernst & Young de potencial malapráctica y a los reguladores financieros de inacción incluso cuando la firma había suspendido muchos test en sus activos.) W.P. 
Los ejecutivos de Lehman son empresarios y no financieros.
En España la burbuja financiera fue alentada por las constructoras, ávidas de negocio y por los bancos locales (cajas de ahorros) ávidos de dar empleo y trabajo a sus afines y a los caciques locales. Dicho así suena república bananera pero cuando conocemos la forma en que actúan los ayuntamientos y las cajas de ahorro españolas se entiende el por qué han sido los empresarios de la construcción (muchos de ellos advenedizos especuladores) y los políticos metidos a banqueros de las cajas de ahorro los que originaron una crisis que en España se ha unido a la internacional.
Las cajas de ahorro en España tienen una composición política por naturaleza ya que son los gobiernos autonómicos y los ayuntamientos y diputaciones los que controlan el consejo y la comisión de control y después de la modificación del la LORCA por el Tribunal Constitucional, las C.C.A.A. aún tienen un mayor papel en la normativa y control de las cajas. 
Los políticos locales conocen el enorme efecto que para las arcas municipales tiene la "licencia de obras", la "recalificación" y "urbanización" (obliga a donar al municipio un 10% del terreno como servidumbre) y por último el enorme impacto vía Impuesto de Bienes Inmuebles y tasas varias que recaen sobre las viviendas y locales ya construídos, por ello desde las cajas impulsaron una enorme bolsa de vivienda a mayor gloria de los empresarios metidos a constructores locales y de los políticos para lograr dinero para las arcas municipales cuando no para las propias a través de testaferros o incluso negocios gestionados por familiares.

Cuando la crisis aflora es muy fácil mirar para otro lado y echar la culpa a los mercados, cuando han sido los reguladores con su falta de celo, los políticos con su excesiva avaricia y ansia de poder y los empresarios especuladores preocupados únicamente de sus beneficios los causantes de lo ocurrido. También ha ayudado una legislación inflexible, una economía destrozada por la globalización y la moneda única en un área no homogénea, unos sindicatos anclados en la lucha de clases y unas estructura de financiación local caduca. Los mercados son simplemente un reflejo de los actores que intervienen en una subasta libre de oferta y demanda. Si se ofrece algo que puede subir de valor, los mercados responden comprándolo  pero si es algo sin valor alguno, los mercados responden rechazándolo. La actual crisis ha hecho que bienes duraderos caigan de precio, pero no lo suficiente, para que sean atractivos para su compra. Así mismo los bonos del estado que permiten financiar los enormes déficits generados por las infraestructuras inacabadas y los costes de las construídas tampoco resultan atractivos, pues conllevan una prima de riesgo (un sobreprecio por la posibilidad de no ser abonados en un futuro) enorme que los encarece, encarecimiento que al final acaban pagando los mismos de siempre: los ciudadanos con sus impuestos.
Por ello, ni más impuestos a los bancos que al final acaban pagando los impositores ni más impuestos a los ciudadanos para pagar un déficit desaforado: austeridad, buena gestión, priorizar necesidades y menos trato de favor a las empresas amigas, para que sea realmente el mercado y los consumidores vía precios relacionados con los costes en libre competencia los que asuman la asignación de recursos, como corresponde en la economía de mercado, el Estado sólo a proveer aquellas áreas donde el mercado no llega o no es rentable más que socialmente y los políticos creando un entorno democrático creíble y estable mediante una estructura estatal moderna y representativa. Todo esto conllevará la subida de la confianza en nuestra economía y como decía Adam Smith hace doscientos cincuenta años, los "animal spirits" harán el resto.


jueves, 21 de abril de 2011

Globalización

Fábrica con mano de obra intensiva en China
Es una palabra que define toda una década...o dos. La globalización supone la liberalización de los flujos de bienes y servicios. Entendemos que también de los capitales de inversión. Un producto que haya de producirse, se hará así donde más eficiente sea su producción y más rentable para el que lo produce. El comercio mundial hará el resto. Los flujos inversores provocarán que los países subdesarrollados pasen a un nuevo estado de "vías de desarrollo".
La globalización desde el punto de vista ecónomico hace que los productos no tengan limitaciones de coste sino que sean producidos donde menos cueste producirlos, por que el comercio y los flujos de inversión harán el resto.
Tras la segunda guerra mundial y los planes de ayuda del gobierno americano a Japón y Corea ya se vislumbraba que la tecnología transferida a las manos niponas y coreanas iban a generar gigantes de la industria y las comunicaciones: Matsuhita Electric (propietaria de National Panasonic), Mitshubishi, JVC, Sony y por el lado coreano Samsung y GoldStar (Más tarde LG) crearon nuevos productos electrónicos con altísimos estándares de calidad, pero nunca fueron un problema: su precio era más o menos el mismo que los de sus homólogos europeos y norteamericanos: Telefunken, Thomson, Philips, RCA, Zenith, GE.
No fue hasta los sesenta cuando los productos japoneses comenzaron a tener una calidad y una tecnología inusitada. Fueron primero los primeros en eliminar las costosas válvulas de sus aparatos, lo que los hizo más ligeros y menos sensibles a golpes y transporte y también supuso el salto que redujo su coste enormemente. Podían venderse igual o un poquito más barato, eran ligeros, eran resistentes eran "100% Solid State" como ya era norma en la industria y segundo apellido de las marcas.
La primera crisis del petróleo con la reestructuración que a nivel energético produjo en Europa y América no pillaba de sorpresa a los gigantes asiáticos: ya tenían productos de poco consumo  y gran fiabilidad tanto en la electrónica, como en la industria del automóvil. Por fin empezaron a verse los coches japoneses circulando en las carreteras del país más nacionalista en cuanto a coches se refiere: EE UU. La instalación de fábricas y marcas específicas para ese mercado ( Infiniti, Lexus) y modelos que sólo se vendían allí, hizo el resto.


La progresiva desaparición de aranceles y la aparición de los grandes gigantes económicos ha propiciado esta situación. De repente grandes países han accedido a nuevas tecnologías que les han permitido fabricar lo mismo más barato. Ninguno de los "gadgets" estrella del Siglo XXI se fabrica en el primer mundo: El Iphone, el Ipad, la PS3, la Xbox360...todos se hacen en Foxconn, una fábrica de componentes domiciliada en Taiwan, pero localizada en la zona económica cercana a Hong Kong en la República Popular China. No obstante esto sólo sería un ejemplo de enorme flujo de capital para China y Taiwan, pero no de globalización en sentido estricto. Foxconn fabrica bajo directrices de sus clientes productos a la medida, pero no aporta ni crea valor en los productos más allá de su producción a precio barato.
La ética que puede tener la actividad de desplazar fases de producción a terceros países ha sido obviada por todas las empresas en aras de su beneficio. A estas fábricas no se les exige las medidas de seguridad, salud y empleo que se exigen en el primer mundo. Tampoco sus trabajadores gozan de las ventajas sociales del primer mundo: sindicación, horarios, flexibilidad, formación...
La globalización ha hecho fábricas del mundo a dos países con culturas distintas y gobiernos distintos: el férreo régimen chino y la democracia más poblada: India. Son los países que se han beneficiado más en los últimos años de la globalización, para el resto de países subdesarrollados y en vías de desarrollo ha sido más bien una carrera de obstáculos, no es posible ganar a competidores que llevan años compitiendo. No es posible ganar partiendo de distintas bases.

Los grandes fabricantes de la globalización también tienen necesidades: sus enormes poblaciones van necesitando cada vez más productos que antes no demandaban, el nivel de renta sube inexorablemente para una población que obtiene mucha más ganancia (aunque siga siendo insuficiente a los niveles de Occidente) en la ciudad que en el campo. En la ciudad hacinados en enormes barrios cerrados (futons) construyen su futuro trabajando de sol a sol. No conocen la crisis, relativamente. La mayoría de bienes de consumo que producen pueden satisfacer la creciente demanda interna si la demanda externa se estanca, recordemos que las fábricas están en China, pero sus dueños no son sólo las compañías occidentales. Todo negocio en territorio chino pasa por ser una joint venture (una unión de empresas con capital chino del estado y de la multinacional que aporta el saber-hacer). Que no se les olvide a las compañías occidentales. En realidad es la vuelta del modelo multinacional, pero centrado en un sólo país y con la variante de que la propiedad de la industria es conjunta, con lo que ello conlleva de transferencia tecnológica.
¿Y qué pasará a largo plazo? Si no hay una explosión social en demanda de derechos civiles que dificulte el frágil equilibrio actual puede ocurrir que China acabe siendo una potencia capitalista e incluso democrática. Esto la haría tener unos costes laborales y sociales afines a los de occidente, ya que los recursos no son realmente más baratos en China y por ende, no sería ya tan rentable como factoría mundial. El resto del mundo asistiría a un desabastecimiento global que debería suplir sopenaglobalizadora sólo globalizan la parte del negocio que les interesa, y sólo en países con igualdad de condiciones (aunque menores salarios y facilidades de instalación) que en sus países originarios. Phillips el gigante holandés de la tecnología inventor del compact cassette, la tecnología de discos láser y otras innovaciones, tiene sus centros de I+D en su país natal y pequeñas fábricas de alta tecnología. El resto lo reparte en sus fábricas en más de 60 países y precisamente la línea que tenía en China (TV) acaba de venderla. En el caso de la alemana BMW y de Siemens ocurre lo mismo: sigue ensamblando vehículos en Alemania y en EE UU y vende con éxito en todo el mundo. En España es palmario el caso de Gamesa Eólica. Una empresa líder en el sector, la única con tecnología cien por cien española y que lleva dos años sin vender una sóla turbina en España, centrada en su vertiente de mantenimiento de parques, la fabricación en China de sus turbinas y la presencia en aquél mercado le ha llevado a descuidar (?) su presencia en Europa. En China no se puede entrar sólo y la presencia de Gamesa es participada con empresas (estatales) chinas. Los rumores de su posible compra por parte de ellas son recurrentes-aunque Iberdrola sigue manteniendo un 20% dentro-. La calidad de las nuevas turbinas de Gamesa, fabricadas ya en China frente a las de la danesa Vestas también es puesta en duda por algunos analistas, de hecho se dice que empezó a mirar hacia China por que su calidad tras su inicio de fabricación en China suponía costes de mantenimiento que en Europa no se pueden asumir.
Hemos visto como las empresas que sobreviven a la globalización mantienen su sede en el país, apuestan por la innovación y el desarrollo y no por la competividad fácil. Las francesas y alemanas del automóvil, las grandes industrias de ingeniería y la mayoría de marcas de consumo de centroeuropa. Aunque todo se puede fabricar fuera a menores costes, habría que empezar a pensar en los costes sociales de que nada se fabrique aquí y en el empobrecimiento que esto supone. Tendríamos que volver a acostumbrarnos a pagar los bienes de consumo más caros a cambio de que el empleo se quede aquí.