Las primeras "moscas" aparecieron en la televisión española allá por los años sesenta a finales, cuando sólo había primera y segunda cadena, un anticipo del binomio Madrid vs. Barcelona. Unas lineas blancas en forma de flecha estilizada se sobreimprimían en la parte inferior de la pantalla para indicar a los espectadores de la primera cadena que empezaba un programa en la segunda. Otra famosa mosca eran los rombos, indicaban lo inadecuado de un programa para menores, un rombo limitaba a catorce años la minoría de la audiencia y dos rombos se destinaba a programas para adultos, dentro de los límites muy precarios que la censura, la mogigatería de la época y la propia autocensura de los autores marcaban. Las "moscas" se sobre imprimían mediante la mezcla de imágenes de una cámara en negro con un rótulo pintado en cartulina negra, tal cual se hacía con los títulos. El titulado electrónico no se popularizó (primero sólo en un tipo de letra blanca muy similar a la sans serif) hasta muy entrados los setenta. Las moscas duraban lo que un suspiro, la de la flecha unos segundos y la de los rombos apenas se sobre imponía al principio y después de cada corte un par de segundos. Un truquillo fácil era intentar distraer a nuestros padres para que no se percataran de los rombos y poder así ver la serie de turno (la mayoría tenían un rombo...)
Así trascurrió nuestra televisión sin moscas durante años. Había poca publicidad, se ponían siempre cortinillas para la entrada de la publicidad y el product placement (colocar productos mostrando la marca) no era una práctica habitual, por lo que era común ver a un actor tapando artificial la etiqueta mientras consumía un producto.
Las "moscas" volvieron a la TV con la llegada del vídeo. Había que marcar el producto para evitar la piratería. La aparición del vídeo fue también la llegada del "vídeo comunitario", vamos un artilugio instalado en la toma principal del edificio donde un vecino, o el propio presidente se dedicaba a alquilar una película al día y proyectarla para los vecinos...esto duró poco, probablemente por la poca paciencia del presidente e incluso los que sobrepasaron las fronteras de los edificios comenzaron un incipiente negocio de cablera pirata. Creo que en Valencia y Málaga aún sobrevive (legalizada y reconvertida) alguna televisión derivada de aquél negocio. La cuestión es que cuando se emitían eventos en exclusiva, como Eurovisión, un partido fútbolero o simplemente un noticiero, se imponía la necesidad de expresar que la señal era la de TVE. Así nuestra televisión única dedicó el antiguo sistema de subtitulado de los setenta a mostrar en 1981 las siglas de la casa "tve" en la parte inferior de la imagen. La llegada de las autonómicas impusieron los logos en color y los Juegos Olímpicos de Los Angeles en 1984 supuso el inicio en España de la emisión regular con "mosca". Hasta hoy. Todo programa de un canal de televisión se emite con mosca que identifica la señal y la "protege" de los insidiosos bucaneros digitales.
Por si esto no bastaba las televisiones se inventaron otro tipo de molestas "moscas" que empezaron a proliferar en los primeros dos mil, tras el fracaso del telepic y el teletrebol como métodos interactivos, con la llegada de los SMS y la posibilidad de mostrar en pantalla opiniones de los telespectadores. Es la forma como las televisiones han entendido los "Servicios interactivos" Llenan de chorradas totalmente prescindibles la pantalla y frases al más puro estilo cañí de "Te quiero cuqui" o "Jesulín eres genial" se mezclan en los programas patrios por 1,50 más IVA consiguiendo el segundo de fama efímera que todo espectador merece.
Llegaron así mismo las moscas cojoneras, para quedarse, esas son aquéllas que (despreciando la guía de programación electrónica EGP que les obliga la ley a emitir y que muchas emisoras se pasan por el mismísimo) muestran la hora de emisión de un programa (horas antes de emitirlo) por si se nos había olvidado. "Papito Chulo 22.30 último capitulo" reza en letra minúscula en la esquina superior derecha.
Llega también la mosca sorpresa. En el mejor momento de la película sale de una esquina la Reina del Sur dispuesta a comerse a los mafiosos, mañana a las 22.30 y todo sin detener la acción de la película o serie que estás viendo, lo cual es de agradecer, en EE UU llegan incluso a detener la imagen principal para informarte del magno acontecimiento que se avecina. Esto lo hace particularmente bien TVE, con las más grandes moscas que te tapan el rótulo que se está mostrando con el nombre del que habla o bien en una competición deportiva el panel con resultados...Por cierto, su directora de programas a preguntas de un espectador dijo que "mantenían las moscas publicitarias por que al no haber cortes publicitarios era la única forma de autopromoción que tenía la casa" con una respuesta muy parecida para los títulos de crédito "por que en los cines la gente se levanta y se va y no los lee." . (Habría que preguntarle por qué en las series españolas sí se respetan los títulos de crédito). Son dos formas de maltrato y esta es por la vía del corte directamente de parte de la integridad de la serie, cuando no ya se llega a la "multipantalla" que consiste en reducir la imagen original y mostrar un anuncio en una pantalla paralela...
También hay otras formas de maltrato técnico, "House" se emitió en 4:3 por que Cuatro no tenía forma de emitir en 16:9 en esos momentos y algunas escenas resultaban graciosas con los personajes dialogando fuera de pantalla. Muchas series se emiten todavía con escasa calidad con copias viejísimas (el caso de Hércules en Clan TV) y en muchas ni se emiten en 16:9 ni se emiten duales y con subtítulos como sería de esperar en pleno S.XXI. Algún día hablaremos de los reescalados que les llaman HD.
Por supuesto no podía faltar una mosca legal. El gobierno ansioso de protegernos, les obliga a mostrar durante toda la emisión un circulito (En TVE es un cuadradito) con la edad recomendada. Esto lo hacen para que sea más fácil ver como cumplen un código de autoregulación que se impusieron que les obliga a mantener un "horario protegido" libre de programas para adultos o de sexo/violencia o juego. Esto no quita para que programas claramente para adultos pero cuyo nivel intelectual no pasa del lobotómico se emitan por las tardes en pleno horario infantil (?)
El maltrato no obstante más común es por parte de los programadores: En España series de gran calidad y con varios Emmys han pasado sin pena ni gloria por la televisión: "Lost" fue claramente maltratada por los dos canales que la emitieron en distintas temporadas, "24" es un ejemplo épico de maltrato con episodios que se emitían de madrugada, por no hablar de su maquetación con cortes publicitarios de cuatro minutos previstos en cuatro momentos de la emisión para completar los 58 minutos de telefilm y que en España jamás se han respetado. "Cuéntame" en su paso por Clan ha sufrido la permuta en el órden de los episodios indiscriminadamente. Por no hablar del trato dispensado a "Roma" (pasada de madrugada y de tapadillo) o a "True Blood" elegida para relleno de trasnochadores. El empeño de emitir series españolas de ficción en formato de 80 minutos en lugar de los cuarenta habituales es un maltrato por hartazgo saturando al espectador.
Las formas de maltrato se van perfeccionando y con "The Pacific" actualmente con episodios que terminan a las 2 de la mañana" o con "Downton Abbey" o "El Barco" con resúmenes de los capítulos anteriores de cuarenta minutos antes del capitulo a emitir y por supuesto trufado con cortes publicitarios....Esta moda de los resúmenes (iniciada con los "Hombres de Paco") supone una forma de alargar ficticiamente el share de la serie y la duración de la misma y pone a los espectadores a prueba ante el televisor.
¿Y con todas estas formas de maltrato aún hay gente que se pregunta por que se descarga tanto de internet series editadas sin anuncios, por orden real de emisión de tramas?

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