En los albores de 1982 los hogares catalanes podían disfrutar por primera vez de una televisión completamente en su lengua. Era la TV3, que permitió llevar la lengua catalana plenamente a todos los rincones de Cataluña. Poco a poco fueron naciendo en España nuevas televisiones a raíz de la "ley de terceros canales"...Madrid, Euskadi, Andalucía...nadie se quiso quedar sin televisión. Incluso cuando ya era dudosamente rentable y suponía un enorme gasto para el erario público Murcia, Asturias, Castilla y León y Aragón se sumaron a la carrera. No se podía ser una autonomía sin televisión.
A la par la Ley de Televisión Privada de 1984 posibilitó las emisiones de TV privadas. Nacieron tres canales: Telecinco, Antena 3 y Canal +, éste último codificado en casi toda su programación a imagen de su hermano francés. Atrás habían quedado aquéllos intentos de emitir TV en España desde el exterior, como el fracasado Canal 10, de un amigo de Calviño (exdirector de RTVE en la etapa de gobierno del PSOE de 1982 a 1996). Los comienzos de la TV privada auguraban más canales y Antonio Asensio (Grupo Zeta) también aspiró al suyo quedándose al final con Antena 3...mientras los italianos de Mediaset ya vieron que esto no era Italia, donde por aquél entonces había una total anarquía televisiva de cientos de canales locales.
Los españoles creíamos que teníamos ante nosotros aquélla ansiada imagen que estábamos hartos de ver en el cine: una televisión con decenas de canales y un universo de diversión, cultura y entretenimiento.
Las exigencias del regulador, la ley y lo dificil que es en España emprender cualquier negocio acabaron con las televisiones locales prácticamente de facto, quedando tan sólo las sostenidas con fondos públicos a mayor gloria del gobernante...
El modelo norteamericano de pequeñas estaciones locales asociadas a grandes cadenas nacionales quedaba muy lejos desde el primer momento por imperativo legal: las cadenas privadas serían nacionales y los tiempos de emisión local serían muy reducidos o inexistentes. Antena 3 hizo un tímido intento de emitir noticieros locales en algunas autonomías, pero el "experimento" quedó desechado. Estuvimos casi veinte años con el modelo de tres canales privados, uno autonómico o dos...o tres... y la RTVE de toda la vida.
En 2005 esa maravilla que es (era, ya superado por el h.264 y el MPEG4) el MPEG2 que nos había traído con el siglo el DVD, nos trajo la Televisión Digital Terrestre. Probadamente eficaz ya vía satélite una adaptación de la norma DVB nos llevaría a tener cincuenta o más canales en cualquier sitio, con calidad digital y "contenidos interactivos" (todavía por ver, tanto los TV que los incorporan de serie tipo mhp como los canales que los portan.)
Mediante una ley mal hecha y a trompicones y otra vez sin ningún afán de integrar cadenas que ya existían a nivel local nace la T.D.T. .... por fin íbamos a tener cincuenta o más canales sin dejarnos más de cincuenta euros en una suscripción de cable o satélite.
Salieron canales como setas, sobre todo por que con una argucia de la ley y aprovechando un mega de los multiplex camuflado como "servicio interactivo", los canales se dedicaban a alquilarlo a empresas fantasma de teleastros, concursos fraudulentos 902 y chats sexys de madrugada. Toda una fauna.Nació la Sexta a mayor gloria del amigo con (como no) canal codificado de fútbol de regalo....mientras los que ya no eran tan amigos deshacían el Canal + abierto para crear Cuatro....Así hemos estado cinco años, no había mes que no naciera un canal nuevo.
Localia de El Pais, Vocento (con la 10) y el Mundo (tórpemente con Veo) intentaron crear cadenas locales con información local y ámbitos regionales. se asociación con periódicos y prensa local... intentaron incluso la intervención semipública....pero ni por esas. Todas cayeron. Incluso las televisiones municipales (ahora legales) por falta de fondos cayeron. La última el 31 de enero TMV (la popular TeleRita de Valencia) deja a veinte trabajadores en la calle, las autonómicas malviven con presupuestos millonarios y deudas mil millonarias impagables a la espera agónica de una ley que les permita mutar al sector privado.
Un regalo del anterior gobierno a las demás televisiones ha permitido a RTVE emitir sin anuncios, lo cual ha redundado en televisión de calidad, pero a costa de un ERE y aún así añadiendo 1.000 millones más al gasto público anual. Telecinco se ha hecho con canales que eran de otros (Cuatro y su multiplex) dando lugar a clones de sí mismo. Lo mismo ha hecho Antena 3 con algo más de pericia - al menos sus emisiones son más variadas y con Neox aún consigue algo de audiencia jóven- haciéndose también con la Sexta y sus multiplex.
Resumiendo: Después de treinta años casi de TV privada en España hemos vuelto donde estábamos: RTVE y sus dos canales, uno autonómico agónico, dos privados.......eso sí, hoy día tienes cincuenta canales, aunque la programación sólo salga de los mismos, la pluralidad está garantizada....dijo un político con el advenimiento de la TDT.